Mientras las familias guatemaltecas buscan cómo hacer rendir sus ingresos, los pequeños negocios también enfrentan el impacto del aumento en sus costos. Para las MIPYMES, vender se vuelve más complicado cuando los consumidores reducen gastos y priorizan únicamente productos esenciales.
Las MIPYMES constituyen el 96.3% de las empresas del país y generan cerca del 70% del empleo, convirtiéndose en una pieza fundamental de la economía nacional.
El problema es que muchos de estos negocios tienen poco margen para absorber aumentos en sus costos. Un incremento en el precio de materias primas, transporte, electricidad, alquiler o mercadería puede terminar reduciendo las ganancias.

La situación es especialmente importante para las microempresas, que representan la mayor parte del sector. Además de enfrentar mayores costos, muchas tienen dificultades para acceder a financiamiento formal y herramientas tecnológicas que les permitan mejorar su productividad y ampliar sus mercados.
Ante este panorama, la digitalización y el acceso al crédito se han convertido en herramientas importantes para que los pequeños negocios puedan mantenerse competitivos.
MINECO mantiene programas de asistencia técnica, capacitación y financiamiento destinados a este sector. Durante 2025, la institución reportó haber brindado asistencia a más de 4,000 MIPYMES y 13,000 beneficiarios.
Para los emprendedores, el desafío continúa siendo el mismo: mantener las ventas, cubrir los gastos y evitar que el aumento de costos termine afectando la continuidad de sus negocios.




